Aymeric Laporte (Agén, 1994) es un futbolista fundamental en la Selección Española. El central ha jugado todos los minutos de España en este Mundial . Con excepción del descuento ante Austria, en el que fue sustituido por unas pequeñas molestias que arrastra desde el partido ante Cabo Verde. El defensa está formando una pareja muy sólida con Cubarsí. Y es que España solo ha encajado un gol en esta Copa del Mundo, el anotado por el belga De Ketelaere en cuartos de final. Este domingo tendrá la difícil misión de intentar parar a Messi en la gran final ante Argentina. Será su partido número 54 como internacional español. Aunque su relación con nuestro país es muy diferente a la del resto de convocados por Luis de la Fuente, ya que sus orígenes son franceses. Su nombre completo es Aymeric Jean Louis Gérard Alphonse Laporte. Nació en Agén, una ciudad de unos 33.000 habitantes situada en el sur de Francia. Durante un partido entre la selección de Aquitania (región a la que pertenece su ciudad) y la de Euskadi, llamó la atención del Athletic. Gracias a tener un bisabuelo vasco pudo fichar por las categorías inferiores del Athletic de Bilbao en 2010. Aquel cambió de ciudad y de país coincidió con la separación de sus padres, por lo que vivió una infancia y adolescencia algo complicada. «Cuando dicen que soy un solitario, hay algo de cierto, no viví mi infancia en el entorno que me hubiera gustado. Y eso ha tenido consecuencias en mi carácter. Hubiera preferido una infancia más estable», explicó en una entrevista a 'France Football'. Laporte al principio no hablaba el idioma, no veía con frecuencia a su familia y esa soledad fue construyendo su personalidad más cerrada: «Mis padres y mi hermana venían a veces, pero como trabajaran y era caro, estaba solo la mayoría de tiempo». Su vida habría sido muy diferente de haberse dedicado al rugby, deporte que practicó cuando era pequeño. Su padre fue profesional en la segunda categoría del fútbol francés. Pero, conocedor de la exigencia física de este deporte, le animó para que fuese futbolista. Tras pasar por todas las posiciones en el campo (excepto portero) durante su formación, debutó en el Athletic con Marcelo Bielsa en 2012. Tras cinco temporadas y media en el Athletic Club, el Manchester City le fichó por 65 millones de euros en 2018, convirtiéndose en el segundo defensa más caro de la historia en aquel momento (y el más caro de la historia del club inglés). En Manchester pasó cinco temporadas y media, en las que ganó 15 títulos a las órdenes de Pep Guardiola. Entre ellos cinco Premier League y una Champions. Marchándose en 2023 al Al-Nassr de Cristiano, donde estuvo dos años antes de regresar al Athletic Club en 2025. Como hemos comentado, su camino hasta jugar con La Roja no fue el común. Fue capitán de la sub-21 con Francia, pero al no debutar nunca con la absoluta, aceptó representar a España en 2021. Para ello, el Consejo de Ministros del Gobierno aprobó la nacionalidad española con efecto inmediato a petición de la Real Federación Española de Fútbol. Un procedimiento extraordinario por la vía exprés y que para personas anónimas suele tardar años. Esa nacionalización le permitió ser convocado por Luis Enrique en la Eurocopa de ese año. Y desde entonces se ha convertido en un fijo tanto para el asturiano como para el seleccionador actual. Conquistando una Nations League, una Eurocopa y ahora soñando con levantar el Mundial. Aymeric Laporte no entendería su vida sin Sara Botello, una bailarina de Bilbao con la que tiene dos hijos. Se conocieron durante la primera etapa de Laporte en el Athletic, pues ella ejercía de animadora en los partidos del Bilbao Basket. Se casaron en 2023 en el Castillo de Sant Marçal, en Barcelona. Sara Botello ha trabajado en varias compañías de danza, participando en muchos espectáculos y eventos culturales. Se trata de un fuerte apoyo para el futbolista. Como es habitual desde que comenzó el Mundial, Sara y la familia de Aymeric Laporte estarán en el MetLife Stadium este domingo para animar a España y apoyar al defensa titular en la búsqueda del único gran título que le falta en su carrera.
El Papa ha evocado su viaje apostólico a España para reflexionar sobre el valor de la belleza y el arte como «camino hacia Dios» durante el concierto organizado por la Diócesis de Albano que se ha celebrado en el patio del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo . «Sabéis que, hace un par de meses, realicé un viaje a España , donde el motivo del viaje era precisamente alzar los ojos, la mirada hacia el cielo», ha afirmado el Pontífice recordando el lema de su viaje apostólico, 'Alzad la mirada'. León XIV ha señalado que «la música, el arte y la belleza son un instrumento que ayuda a contemplar, en un movimiento hacia Dios, lo que es verdaderamente una de las mejores facetas del ser humano» y ha enmarcado el concierto en esa misma experiencia espiritual. El Pontífice ha reconocido además que « vivimos en un mundo en el que falta la belleza » y en el que «hay muchos problemas: guerras, conflictos, odio, violencia, falta de trabajo y muchas otras cosas» pero ha subrayado que ocasiones como la de este sábado son «realmente un gran regalo, porque hacen recordar que hay algo más allá de todo esto». «El hombre y la mujer, cuando queremos, todos juntos, podemos mostrar la belleza que, de corazón a corazón, nos ayuda a ver ya levantar la mirada hacia el cielo», ha zanjado el Pontífice. Según ha informado el portal de noticias del Vaticano, Vatican News, el concierto ha incluido obras de Paganini y Bellini interpretadas por el violinista Marco Rogliano y la pianista Rossana Tomassi Golkar, con la orquesta I Musici di Parma dirigida por Pier Carlo Orizio.